Thursday, May 22, 2008

New York



Quédese con Shanghai, quédese con Dubai y quédese, si quiere, con Londres, París y Roma.

Yo me quedo con Nueva York.

Siempre fue así. No recuerdo la primera vez que vi una foto de esta ciudad, pero recuerdo que, desde que la vi, mi vida nunca fue igual.
No son los rascacielos. No son los restaurantes, las tiendas, los clubes ni los bares. Ni siquiera son los increíbles personajes que encuentro cada día en el metro.

Es la vida.

Llevo 16 años viviendo aquí, y otros 16 sonando con vivir aquí. Y antes de eso no hay nada. Simplemente la fantasía de un lugar- Disney, la tele, el cine- donde todo es alegre, hermoso y seguro.
Es Fred Astaire, John y Jackie Kennedy, Andy Warhol, Diana Vreeland y Woody Allen, y la irresistible promesa de que la vida es una larga e infinita oportunidad.

Me da vergüenza decirlo, pero todavía me emociono cuando cruzo Park Avenue y veo, a mi mano izquierda, el edificio de MetLife, que algún día fue el edificio de Pan Am.

Los momentos mas felices de mi vida han sido los mas simples. Un día de otoño, con Charles Street cubierta de hojas amarillas y yo paseando en mi bicicleta, flirteando con el desastre, quizás algo borracho, cantando alguna canción que los Carpenters susurraban en mi oído.
O sentado en la ribera del East River en Williamburg, llorando por un amor no correspondido, y, al mismo tiempo, seguro de que había otro amor a la vuelta de la esquina.

Amo el subway, y a veces creo que soy el único

Amo Times Square, y a veces creo que, porque amo Times Square, sigo siendo un turista.

No importa.

Nueva York es el gran amor de mi vida, y como todos los grandes amores esta condenado a terminar. Algún día.

No quiero sonar como un “drama queen” y el sentimentalismo de este post ya me pone algo inquieto.

Pero ahí está, claro, preciso, evidente, mi amor por ti.

Nueva York.

1 comment:

Pamela said...

No debes ser el único. NY es todo (nunca estuve ahí.....!)