Wednesday, May 14, 2008

15 Minutos con Moby


Si usted lleva un tiempo como corresponsal en Nueva York, ya estará acostumbrado a las reglas que a menudo acompañan la entrevista con alguna celebridad.
No se harán preguntas personales.
No se tomaran fotografías durante la entrevista.
La entrevista deberá concentrarse en la película, el perfume, la línea de ropa, el CD o el libro que la celebridad en cuestión busca promocionar.
En ocasiones deberá presentar sus preguntas por adelantado y, la mayoría de las veces, su conversación será observada- y grabada- por uno, dos o tres encargados de relaciones públicas.
La entrevista con Moby, que sigue a continuación, no tuvo ninguna de esas reglas, pero llegó con un email que anunciaba que se realizaría un día viernes en el Hotel Time, en Times Square, entre las 5 y 5:15 PM.
¿5 y 5:15?
Quince minutos con Moby.
Aunque usted no haya visto nunca una foto de Moby, nunca haya comprado sus albumes o bajado su música en su I-Pod, lo conoce. Su sexto álbum, “Play”, lanzado el 99, lo convirtió en una megaestrella de la música electrónica, y sus acordes que mezclaban desde gospel a hip hop fueron repetidos hasta el cansancio en cada radio, programa de televisión, película y aviso publicitario de esos gloriosos dias previos al 9/11.
“Play” convirtió a Moby en una estrella a media carrera, y nada de lo que hizo antes o después se comparó a ese momento que, como todos los grandes momentos, tuvo algo de bueno y algo de malo.
Pero de eso hablaremos en los quince minutos restantes.
Podría gastar su tiempo, el de Moby y el mío explicando que su verdadero nombre es Richard Melville Hall, que es pariente de Herman Melville, el autor de Moby Dick –de ahí “Moby”- o que sus amigos lo llaman Vodoo Child o Barracuda por razones que desconozco. También podría decir que tiene un café en el Lower East Side, su barrio desde hace décadas, que es vegetariano, amante de los animales, buen amigo del pintor Damien Loeb, y fundador de una compañía de bebidas orgánicas llamada “Teany”.
¿Pero quién tiene tiempo para eso?
A las cuatro y media en punto, si usted es un corresponsal responsable, se encontrará en las puertas del Hotel Time para hablar con Moby de su nuevo álbum, “Last Night”, que, según las notas de prensa enviadas por su sello, lo pone de vuelta “con venganza” en las pistas de baile en un homenaje a los himnos disco de los setentas, ochentas y noventas, Giorgio Moroder, el euro-disco, el hip- hop, el underground y el “downtempo” del final de la noche.
A las cinco en punto aparece Moby en el bar del hotel, en jeans, sneakers, un sweater con “hood’ y la cabeza calva.
Un adolescente de 42 años.
La encargada de publicidad nos presenta, nos damos la mano, apreto el “play” de la grabadora y comienzan a correr los quince minutos.

00.01 MINUTOS

-Tu has dicho que la gente tiene una imagen equivocada de ti, que piensan que eres un vegetariano new age, cuando en realidad te gusta salir a clubes y beber con tus amigos hasta las cinco de la mañana…
-Cuando comencé a grabar música, a comienzos de los noventa, no salía muy a menudo, no bebía; era un tipo ‘responsable’, a falta de una mejor palabra. Eso no duró mucho, pero por ese tiempo di muchas entrevistas y me gané la reputación de ser una persona muy grave, que no bebía y que se tomaba todo muy, muy en serio. Nada puede ser mas lejano a la realidad. Podría decirse, quizás, que salgo demasiado a menudo. Tengo 42 años y todavía me quedo en la calle hasta las cinco de la mañana. Probablemente no es lo mejor, pero es la verdad.
-¿Qué haces cuando sales? ¿Dónde vas?
-Vivo en el Lower East Side, lo que es muy peligroso si te gusta la vida nocturna. Pongo un pie en la calle y estoy rodeado de bares y clubes. Siempre hay algo que hacer, aunque sea un martes a las tres de la mañana. Es un lugar que no hace fácil quedarse en la casa y mantenerse sobrio. La primera vez que fui a un bar o un nightclub en Nueva York fue hace 27 años. ¡He estado saliendo cada noche en el mismo barrio desde hace 27 años! Puede ser, potencialmente, muy deprimente.
-¿Te deprime a veces? ¿Sientes que has visto mil veces la misma barra, la misma gente, la misma escena?
-En cierto modo la vida nocturna no cambia nunca: la gente siempre va a un lugar oscuro a escuchar música ruidosa y tratar de conocer a otras personas. Pero por otro lado, el contexto cultural cambia constantemente. Hay algo fascinante sobre la gente que sale de noche; una enorme dicotomía en como se comportan durante el día y la noche. Hay una honestidad admirable en la vida nocturna, porque todo el mundo solo busca estar feliz y pasarlo bien. Puede que cometan muchos errores, pero hay algo muy honesto en su actitud.
-¿Te gusta bailar?
-¡Me encanta bailar!, pero lo hago pésimo. Soy el tipo blanco que produce vergüenza ajena bailando.
-¿Te produce alguna culpa tener una vida nocturna tan intensa?
-Crecí en Nueva Inglaterra y ahí, especialmente, existe un claro legado de culpa calvinista. Mucha gente piensa que la única forma valiosa de vida es la vivida con responsabilidad. Pero la vida es corta, y centrarla solo en la responsabilidad me parece una pérdida de tiempo.
-¿Cuándo te diste cuenta de eso?
-Creo que siempre lo supe, pero ahora que estoy mas viejo me he dado cuenta que nadie recibe extra puntos de recompensa en su lecho de muerte por haber vivido una vida responsable y aburrida. Nadie recibe tampoco puntos extras por haber estado borracho y en la calle…Pero sí recibes una recompensa cuando puedes mirar hacia atrás y darte cuenta que viviste una vida llena de experiencias, buenos recuerdos y alegría.

6:04 MINUTOS

-¿Trabajas durante el día, o también lo haces de noche?
-Hay artistas, escritores o músicos que solo pueden trabajar a ciertas horas del día. Yo, por alguna razón, puedo trabajar en cualquier momento. Puedo despertar a las diez de la mañana y empezar a trabajar, o hacerlo a las tres de la madrugada. No pongo gran presión sobre mí mismo en términos creativos. Voy a mi estudio, trabajo y espero que suceda algo bueno. Y si no sucede no importa; al menos disfruté el proceso.
-“Last Night” está inspirado en la “club music” de los ochentas y noventas. ¿Escuchaste esa música cuando estabas trabajando en el álbum?
-La mitad del CD es nostálgico sobre la historia de la “dance music” en Nueva York, y la otra mitad está inspirado en la música que escucho cuando salgo de noche actualmente. La mayoría de los DJ’s de Nueva York, aunque tengan 21 años, están tocando música de los setentas, ochentas y noventas, disco, hip- hop…Me parece muy interesante que la música que se escucha hoy en los clubes es la misma con la que crecí. Lo viejo es, al mismo tiempo, contemporáneo.
-¿A qué atribuyes la longevidad de ese tipo de música? ¿Es simplemente que es buena para bailar?
-Si uno mira la “dance music” de los últimos veinte años, verá un constante péndulo entre lo serio y lo divertido. A mediados de los noventa se puso muy seria, muy intelectual. Yo estudié filosofía en la Universidad, vengo de una familia de intelectuales ligados a la literatura, y lo que me gusta de la “dance music” es, justamente, lo emocional que es. Ya tengo suficientes cosas rondando en mi cabeza; no necesito que la música con que me gusta bailar me haga pensar aun mas. Creo que el péndulo está regresando a la diversión. La gente quiere pasarlo bien y no preocuparse de géneros o estilos musicales. Lo importante es cómo se sienten cuando escuchan música.
-¿Cuál es tu meta con este álbum?
-Mi meta es dolorosamente simple: quiero que alguien lo escuche un viernes a las nueve de la noche, cuando está con sus amigos preparándose para salir. Eso es todo lo que quiero. El álbum se vuelve mas calmado e introspectivo hacia el final, así que si alguien lo escucha completo quizás tendrá una compresión mas emocional de él. Pero la verdad es que es un CD muy social, para fiestas, lounges, bares…No puedo imaginarme a nadie triste escuchándolo.

11:04 MINUTOS

-¿Cómo ha afectado el éxito de “Play” al resto de tu carrera?
-Lo positivo de tener un álbum muy exitoso, es que aumenta las posibilidades de que la gente se interese en lo que haces después. Pero mi vida de hoy y mi vida de hace una década son, básicamente, la misma. Vivo en el mismo departamento, compro mi leche de soya en el mismo almacén, lavo mi ropa en la misma lavandería…En ese sentido nada ha cambiado.
-¿La gente te trata distinto?
-Hay gente que cree que soy una estrella del rock, lo que para mi no tiene ningún sentido. Desde mi perspectiva sigo siendo un tipo que crea música en su dormitorio, lo mismo que he hecho desde que tenia 16 años. Es extraño cuando la gente me trata como una estrella, porque ni por un segundo pienso en mí mismo en esos términos.
-¿Cómo reaccionas cuando eso sucede?
-Me da un poco de vergüenza y ruego que no estén locos. He tenido encuentros con un par de personas genuinamente locas. La fama atrae locos, y eso me hace pensar en Valerie Solanas disparando contra Andy Warhol. Solo espero no encontrarme con una Valerie Solanas.
-¿Aprovechas algunos de los privilegios de la fama?
-Una de las cosas buenas que tiene es que puedo conocer gente interesante. Además me permite llegar con mi música a una gran audiencia, porque la mayor parte de mi vida la dediqué a escribir música que nadie escuchaba. Hubo un tiempo en que vivía en una fábrica abandonada en el ghetto, sin agua potable ni baño, y mi único sueño era que mis amigos escucharan mi música. Les grababa tapes, pero nunca los escuchaban. Es agradable hacer música y no forzar a la gente a escucharla.
-¿Algo mas?
-Bueno, soy un hombre calvo de 42 años, y me parece fantástico que algunas mujeres me encuentren atractivo cuando, quizás, en otras circunstancias, no lo harían. No puedo quejarme.

13:35 MINUTOS

-¿En qué estas trabajando ahora?
-Cree un web site, mobygratis.com, que básicamente entrega música gratuita para cine independiente. Es algo que me entretiene muchísimo y que me sirve para exponer mi trabajo mas experimental. También trabajo con una organización llamada ‘Música y la Función Neurológica’, fundada por el neurólogo Oliver Sacks, y con la “Humane Society” para la protección de los animales.
-Hablando del uso de tu música, muchos te criticaron por el enorme uso comercial que tuvo “Play”…
-Mi posición sobre eso es que prefiero tomar dinero de las malignas corporaciones, que dárselo. Ese aspecto de Robin Hood que tuvo todo el proceso- tomando dinero de una empresa de automóviles, por ejemplo, y dándoselo a una organización que se encarga de proteger el ambiente- me dejó muy satisfecho.
Hace un tiempo concedí una entrevista a una revista alemana, y el periodista estaba muy enojado conmigo por haber dado licencia de mi música para avisos publicitarios. Lo paré de inmediato. Le expliqué que era él, no yo, el que llevaba puestas zapatillas Nike y conducía un Renault. El era él el que apoyaba a esas corporaciones entregándoles su dinero. ¿Y acaso no trabajaba también en una revista que sobrevive solo gracias a la publicidad? ¿Cómo podía criticarme por tratar de ser como Robin Hood?

15 MINUTOS.

2 comments:

Frutilla said...

Me encanta Moby!
Se pasó. Buena entrevista.

*konstanza* said...

woah creo que me enamore de tu blog. llegué por el blog de la chica frutilla. igual media patuda yo al postiarte pero me agrada tu blog that's all.. cheers.