Wednesday, June 19, 2013

Esclavos de Nueva York




Felicitas del Carmen Villanueva Garnica, que por estos días es la nana más famosa en Chile y Nueva York, se dio un momento en su agitada agenda de entrevistas y apariciones en la prensa para entregarnos una lista de advertencias que cualquier “au pair” que reciba una oferta para trabajar en Manhattan debería tener en cuenta. Según ella, hay algunos signos que deben ser considerados alertas de peligro.
Aquí van los diez mas importantes.

1-    Sus jefes fabrican su pasaporte en la impresora de su casa y luego la adiestran para enfrentar las preguntas de inmigración,
         
2-    Su pieza de “nanny”  en Nueva York tiene barrotes.

3-    La nueva cartera de su patrona cuesta más que el presupuesto anual de alimentación para los niños de la casa.

4-    Cuando tienen hambre, los niños hablan en una lengua extraña, giran su cabeza en 360 grados y levitan en el aire mientras invocan al demonio.

5-    Su patrón insiste en que el closet es un lugar perfectamente cómodo para dormir.

6-    Cada vez que se acerca a la puerta del refrigerador, termina inconsciente.

7-    Tiene un solo día de salida en tres meses, y es justo el día en que el consulado chileno esta cerrado.

8-    Sus patrones insisten a que se refiera a ellos como “Chilean socialites”. Ejemplo: “ ¿Que van a querer de desayuno los Chilean socialites?” o “ ¿Los Chilean socialites quieren que cambie las sábanas de la cama?”.

9-    Gana 2 dólares por hora.

10- Los únicos números en su speed dial son los de emergencia, la policía y The New York Post.


 Desde su habitación en el Yale Club, donde han pedido asilo social y político, la pareja de “aristócratas chilenos” involucrados en el escándalo (si no sabe de qué hablamos, es porque no es chileno) entregó su propia lista sobre síntomas peligrosos al momento de contratar una nanny y llevarla a Nueva York.
Aquí van sus diez recomendaciones.

1-    Su nanny se llama Felicitas pero no se ve feliz.

2-    Su nanny sufre de “pedofobia”.

3-    En su closet, su nanny tiene un vestido de encaje verde que no combina con los muebles de la cocina.

4-    Su nanny lee el New York Post y el Daily Mail.

5-    Su nanny insiste en que pan y agua no constituyen un grupo alimenticio.

6-    Su nanny  no sabe pronunciar la palabra nanny, Dice “nani”.

7-    Su nanny se desmaya cada vez que acerca al refrigerador.

8-    Su nanny tiene abogado.

9-    Su nanny quiere ganar más de dos dólares por hora, la perla.

10- Su nanny es más famosa que usted.



Thursday, April 4, 2013

Pinochet: The Musical

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Como todo escritor, artista, cineasta o poeta chileno de mi generación, yo también he decidido hablar de mi experiencia como hombre joven creciendo bajo la dictadura.
Así nació “Pinochet: The Musical” (@marca registrada), un musical en tres actos que se encuentra en etapa de pre- producción pero que, si todo resulta bien, se estrenará en Broadway en una fecha por determinar. Digamos que estoy “en conversaciones”.
El guion es mío, y la música, si llegamos a un acuerdo, será por supuesto de Burt Bacharach.
A primera vista la conexión entre el dictador y el compositor de “Promises Promises” y “Anyone who had a heart” no es obvia, como tampoco habría sido obvia la relación entre Evita Perón y Ricky Martin.
El universo tiene caminos misteriosos.

“Pinochet: The Musical” (@marca registrada) comienza en los primeros años de la dictadura, con los Chicago Boys, Jaime Guzmán y los miembros del incipiente gremialismo cantando “(They Long to be) Close to You” alrededor del general Pinochet.

Why do birds suddenly appear
Every time you are near?
Just like me, they long to be
Close to you

Mientras tanto, en La Reina, mi madre viuda, mi hermana adolescente y yo, igual que los protagonistas de Les Miserables, nos lamentamos por asuntos íntimos, del corazón, en medio de la masacre reinante. Mi madre extraña a mi padre y busca consuelo en los brazos de un militar; mi hermana ama a un estudiante revolucionario; y yo, en forma platónica, amo a Miguel Bosé.
En el escenario eso se traduce en el showstopper “I’ll never fall in Love Again”.

What do you get when you fall in love?
A guy with a pin to burst your bubble
That's what you get for all your trouble
I'll never fall in love again
I'll never fall in love again

Las cortinas se abren en el segundo acto y aparece el majestuoso palacio de La Moneda, que para efectos de producción tiene cierto parecido a Versalles. Ahí, en el patio de Los Naranjos (L’Orangerie) nos encontramos con Lucia Hiriart de Pinochet y sus damas de Cema Chile. La señora Lucia les da consejos sobre como mantener a sus hombres en línea en la canción “Wives & Lovers”.

Day after day
There are girls at the office
And men will always be men
Don't send him off with your hair still in curlers
You may not see him again

La acción es interrumpida por la llegada de Jaime Guzmán y dos jóvenes amigos, Andrés Chadwick y Pablo Longueira, que traen malas noticias: la oposición se está organizando y comienzan las protestas. Todos  deciden orar por el General Pinochet con la canción “I Say a Little Prayer for you”.

The moment I wake up
Before I put on my make up
I say a little prayer for you
While combing my hair now
And wond'rin what dress to wear now
I say a little prayer for you

(Coro)
Forever, and ever you'll stay in my heart
And I will love you.

El tercer acto comienza con buenas noticias: el militar de mi madre cambió de equipo y ahora trabaja en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (¡Todos a NY!!!), el novio de mi hermana lidera la lucha de los estudiantes e interpreta una conmovedora versión a capella de “Promises, Promises”; y Miguel Bosé llega al Festival de Viña.

Pinochet, aislado en su despacho en La Moneda después del plebiscito, canta desde el balcón el tema  “Lifetime of Loneliness” a todo Chile.

Any day now I will hear you say "Goodbye, my love"
And you'll be on your way
Then my wild beautiful bird, you will have flown, oh
Any day now I'll be all alone, whoa-oa-oa-oa-oa
Any day now, when your restless eyes meet someone new
Oh, to my sad surprise

En el acto final, todo el elenco aparece en un meddley que incluye “Close to You”, “Promises, Promises” y “I’ll Say a Little Prayer for You”, terminando, como “grand finale”, con Pinochet, la Señora Lucia, los gremialistas, Jaime Guzmán, mi familia, el Partido Comunista, La DC, la Iglesia Católica, y todo el nuevo Congreso entonando la melodía “Make it Easy on Yourself” como un poema de amor hacia el servicio público.

Make it easy on yourself
Make it easy on yourself
'Cause breaking up
Is so very hard to do

And if the way I hold you
Can't compare to her caress
No words of consolation
Will make me miss you less, my Darling

“Pinochet: The Musical” (@marca registrada) será llevada (algún día) al cine con la dirección de Baz Luhrmann, vestuario de Chanel, Balenciaga y Dries Van Noten y la participación de Patrick Stewart (Pinochet), Imelda Marcos (Sra. Lucia), Hugh Jackman (Jaime Guzmán), Robert Pattinson (Andrés Chadwick), Taylor Lautner (Pablo Longueira), Julie Christie (mi mamá), Jennifer Lawrence (mi hermana); Miguel Bosé (Miguel Bosé), Rooney Mara (Gladys Marín), Ryan Reynolds (gremialista #4), Meryl Streep (Mireya Latorre), Jeremy Irons (Gabriel Valdés), Peter Dinklage (Andrés Zaldivar) y Jesse Eisenberg (yo).

Monday, September 10, 2012

Raquel Correa

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Conocí a Raquel Correa en 1983, apenas salido de la escuela de periodismo de la Universidad de Chile, en mi primera reunión de pauta en la revista Cosas.

Recuerdo haber entrado a la sala de conferencias en la calle Almirante Pastene y haberme encontrado con ese magnifico trio del periodismo nacional que formaban Raquel, Malú Sierra y mi adorada Elizabeth Subercaseaux.
Malú era la Pachamama, la madre tierra, hablando de la conservación del planeta y de la ecología mucho antes de que la gran mayoría supiera siquiera que significaba la palabra ecología,.
Elizabeth era la hechicera, una mujer brillante y seductora que convertía a cualquier personaje- Sergio Fernández, Carlos Cáceres, el mismísimo Pinochet- en personajes arrancados del realismo mágico; la periodista que no tenia ningún problema en partir una entrevista con el tirano de turno como  quien comienza un cuento de hadas aterrador. Su efectismo era eficiente, y su pluma, incomparable.
Y  Raquel; bueno, Raquel era el halcón. Franca hasta que doliera, directa hasta que sangrara, era sin dudas la mejor entrevistadora del país. Armada con su grabadora de pilas doble AA y un cuaderno de apuntes, enfrentó a todo el politburó pinochetista en los 80’s haciendo preguntas que no solo parecían impertinentes en la época- ¿asesinó o no?- sino evidentemente peligrosas.

Raquel tuvo dos muros protectores: Mónica Comandari, que nunca dejó que sus propias convicciones políticas se interpusieran en las de su revista- en los 90’s su editora general fue Mónica González-; y la aparente frivolidad de Cosas, una revista- mi revista- que escondió detrás de portadas de Carolina Mónaco y la Princesa Diana de Gales algunas de las entrevistas políticas mas abiertas de la época.

Recuerdo a Raquel dura y competitiva, y cómo no. Venia de esa primera generación de periodistas mujeres universitarias; la primera generación que enfrentó a un periodismo paquidérmico, machista, de bohemia extrema, que si algo sentía hacia las periodistas mujeres era desdén y deseo. Eso era todo. Fue una generación que se ganó su espacio a golpes (periodísticos), a profesionalismo y, sobre todo, a un inesperado talento.

Recuerdo esa primera reunión de pauta, y a Raquel explicándome, en una frase corta, precisa, helada como un freezer, que si quería el número de tal o cual ministro la forma más rápida de encontrarlo era en la guía de teléfono.
En su momento el comentario pareció cruel, porque reveló en un chispazo toda mi ignorancia y toda su sabiduría. Ahora, en perspectiva, me parece obvio.

Su amistad con Malú y Elizabeth fue siempre motivo de fascinación para mi. No la entendía y quizás todavía no la entiendo. Me parecían tan distintas, tan opuestas. Unas tan cálidas, otras tan frías.

Con los años he leído entrevistas con Raquel donde habla de su marido y su adorado hijo, y eso me ha ayudado a entender que su pasión por la justicia y su decisión de dedicar su vida a revelar la irritante hipocresía de algunos políticos no fueron los únicos signos de su profunda humanidad. 

No recuerdo de donde viene la foto que acompaña este post, pero la guarde porque me pareció extraordinaria., Ahí esta Raquel, joven como un trébol, bonita, intensa, rodeada del aura de inteligencia que la cubrió durante toda su vida, pero todavía inocente  no solo de la fama y el poder que sin duda llegaron y nunca le importaron demasiado,  sino de las ridículas tragedias y los grandes horrores que le tocaría observar. Una vida plena no existe sin dolor y sin amor, y Raquel tuvo de los dos a manos llenas.


Sunday, August 12, 2012

Dear Marvin



Murió Marvin Hamlisch , y aunque en este blog tenemos como regla general no poner un obituario detrás de otro, aquí va el de Marvin inmediatamente después del de Gore Vidal. 

No nos queda otra. Es asunto de vida y muerte.

Nunca conocí a Marvin Hamlisch , y sin embargo fue uno de los hombres más importantes de mi vida, el creador de la banda sonora de mi adolescencia.
Es muy posible que mis padres digan “ ¿Marvin, qué?” si les cuento de su muerte, pero bastará que  escuchen dos o tres acordes de “One”, el número final de “A Chorus Line”, para que recuerden- posiblemente con horror- ese famoso himno de Broadway.

Igual como los torturadores de Guantánamo sometieron a sus victimas a la música de Christina Aguilera, yo sometí a mi familia a la tortura diaria de “A Chorus Line”, la que llegó acompañada durante años de un canto tipo karaoke- cortesía de su servidor-, baile en las escaleras (ídem) y, como “grand fínale”, un paseo con sombrero de copa imaginario por ese escenario habitual que era el corredor que unía al living, el comedor y la cocina.

Descubrí “A Chorus Line” a través de una amiga que viajó a Estados Unidos en intercambio escolar y trajo el LP- si, LP- a su regreso.

Todavía recuerdo la primera vez que escuché el ta-tata-tata-ta-ta-tatatatatán de la canción final, “One”, y la revelación inmediata que tuve en ese momento.
Alguien, en algún lugar, por algún motivo, había cometido un terrible error, y yo no era el que todos suponían que era- estudiante del colegio San Juan, residente de La Reina, pésimo para las matemáticas, con una preocupante adicción a las telenovelas venezolanas y el concurso de Miss Universo- sino un bailarín destinado a triunfar en Broadway y, quizás, recibir un Tony, ¡Era tan obvio! De pronto todo tenia sentido, y no era yo el equivocado; era mi familia, mis profesores, mis compañeros de colegio, cualquiera que no entendiera que todas mis rarezas no eran rarezas despues de todo, sino las particularidades obvias de un hombre destinado a encontrar su destino en la esquina de la Octava Avenida y la calle 42.

La primera vez que vi “A Chorus Line” en Broadway, en su producción original en el Schubert Theater, empecé a llorar unos diez minutos antes de que las cortinas se abrieran.
 Ya no era un adolescente, sino un hombre de 24 años que lo que más quería, lo único que quería, era quedarse ahí para siempre, en la oscuridad del teatro,  tarareando “One”. 
Fue una de las noches inolvidables de mi vida.

Ese no fue el único regalo que me hizo Marvin.

Para mi cumpleaños número 13 mi abuela me preguntó qué quería , y como ya tenia los Greatest Hits de “The Carpenters,” le dije que quería el nuevo álbum de Barbra Streisand, “The Way We Were”.

Era 1974, y ahora que lo pienso, esa fue una petición que en su momento puede haber parecido subversiva. “The Way We Were” es el tema principal de la película del mismo nombre, una obra maestra del cine americano que tiene como personaje principal a una comunista judía de Nueva York, encarnada magistralmente por Miss Streisand.

“Comunista” y “Judía” no eran palabras que uno usara a menudo en Chile en 1974, y sin embargo fueron palabras que quedaron marcadas profundamente en mi memoria (Memories, like the corners of my mind). Desde entonces, he tenido algunos amigos comunistas (dos, creo) y muchas amigas judías que, como  Katie Morosky, tienen la cabeza y el corazón bien puestos y han logrado impresionantes triunfos frente a la dominacion capitalista (Redforniana) y el pelo enrulado.

Escuché mil veces a Barbra cantar “The Way We Were”- una y otra vez y otra vez, y otra vez más- con una obsesión que solo puede ser descrita como  juvenil. Por entonces en mi casa no había “stereo”, , sino un “pick up” algo estropeado; una enorme consola que algún decorador podría definir como “Faux Regencia” que necesitaba a menos dos monedas  para hacer que la aguja funcionara.

No era un mundo perfecto, el Chile de 1974, pero gracias a Marvin y Barbra era un mundo ideal.

Marvin murió esta semana, y aunque sé que es imposible, me gustaría pensar que un día de estos me encontraré con él frente al Plaza, igual que Barbra se encontró con Redford en “The Way we Were”, y, arreglándole un mechón de pelo en su frente, le daré las gracias y le diré que nunca, nunca lo olvidaré.

Wednesday, August 1, 2012

The Great Vidal

Buscando información sobre la muerte de Gore Vidal, nos hemos topado con una cita de Christopher Hitchens en sus memorias “Hitch 22”, donde escribe sobre los efectos del consejo que Vidal le dio en una ocasión: nunca dejes pasar la oportunidad de tener sexo o aparecer en televisión.  Según Hitchens, eso lo condenó una existencia con una excesiva dosis de apariciones en la televisión por cable mas allá de la medianoche, esa hora en que la discusión continua acalorada- Irak ¿si o no? ¿Palestina o Israel? ¿Fue Sor Teresa una santa o una diabla?- mientras todo el resto duerme. Hitchens no fue el único en recibir ese consejo- una de las frases más repetidas de Vidal-, pero quizás no escuchó la aclaración que el propio escritor emitió años mas tarde, diciendo que si esa regla había funcionado en el pasado (maravillosamente, según parece), en los tiempos del Sida y Fox News era mejor ejercer cierta cautela.

Que Hitchens y Vidal hayan muerto con apenas meses de distancia solo puede ser descrito como una tragedia. Aparte de brillantes escritores y magníficos polemistas, ambos fueron los últimos ejemplos de una especie que, sospechamos, está en absoluta extinción: el provocador intelectual. Hay candidatos, claro, como Bernard Henri- Levy o Martin Amis, pero el genio de estas mentes se cruza a menudo con el genio de su torso- ambos tienen una alarmante predilección por las camisas abiertas mas allá de lo aconsejable- y el cortocircuito es lamentable.

No es que Vidal no tuviera su cuota de narcisismo, pero su sarcasmo e inteligencia siempre salieron ganando. Habría que volver a los días de Oscar Wilde, como sucede siempre que se habla de literatura gay inteligente, para encontrar frases como las que lanzó el americano con tanta elocuencia y elegancia.

Aquí van algunas:
 -“La mitad del pueblo norteamericano nunca ha leído un periódico. La mitad nunca votó por un presidente. Es de esperar que haya sido la misma mitad”.
 -“Las figuras políticas ya no escriben sus discursos ni sus libros, y hay evidencia de que no los leen tampoco”.
-“Cada vez que un amigo tiene éxito, muero un poco’ -“No es suficiente con ganar. Alguien debe perder también”
 -“La persona homosexual no existe, como tampoco existe la persona heterosexual. Esas palabras son adjetivos que describen actos sexuales, no personas. Los actos sexuales son completamente normales; si no lo fueran, nadie los practicaría”.
 -“El monoteísmo es sin duda el mayor desastre que ha sufrido la raza humana” -“Un escritor debe escribir siempre con la verdad (a no ser que sea un periodista)”.
-“Un narcisista es una persona más atractiva que uno”.
 -“Siempre me pareció un golpe de suerte no haber nacido en un pequeño pueblo americano. Puede que sean la columna vertebral de la nación, pero son también la columna vertebral de la ignorancia, el prejuicio, y el aburrimiento”.

Si, Vidal fue el último icono de una era de polemistas que entendió el debate como un enfrentamiento de ideas, un duelo intelectual en que cada uno tenia su turno y donde, sin más armas que la razón y el ingenio, un adversario podía derribar al otro. El escritor encontró un formidable enemigo en William F. Buckey, que, como él, era educado, elegante y disfrutaba mas la discusión que sus resultados. Verlos hablar fue como observar un partido de tenis, y si tiene dudas, deje de leer inmediatamente este articulo y vaya a YouTube, donde encontrará magníficos ejemplos de esta divertida, excitante, profunda y muy pública batalla de neuronas.

Vidal conoció a todo el mundo. Al menos eso pareciera. De su prima Jackie Kennedy Onassis a Marilyn Monroe, pasando por Marlon Brando, Norman Mailer o George W. Bush, todos cruzaron en algún momento su radar social, literario o político. Su vida fue envidiablemente privilegiada- Los inviernos de su niñez fueron en Park Avenue, los veranos en los Hamptons, y vivió buena parte de su madurez en una villa en Ravello, en la costa italiana, observando el Golfo de Salerno hasta el infinito-, pero él devolvió el favor entregando en sus libros una versión clara, precisa y a veces hasta amarga, de su propia clase, su propio país y su propia generación. Fue legendariamente prolífico, algo que no queda más que agradecer.

El escritor, quizás protegido por su talento y status social, fue uno de los pocos intelectuales de su generación abiertamente gay. Buckley se refería a él como “ese Queer”, y Vidal le respondía llamándolo “cripto-nazi”. Fue también, como demostró el paso del tiempo, un profundo y comprometido romántico.
Cuando abandonó su refugio italiano, fue porque su pareja, Howard Austen, con el que vivió casi medio siglo, cayó gravemente enfermo. La pareja se instaló en de Hollywood, no muy lejos del hospital Cedars Sinai donde Austen fue tratado. En sus memorias, Vidal cuenta que en su lecho de muerte su pareja le comentó: “Pasó todo terriblemente rápido, ¿no?”. Y por supuesto la respuesta de Vidal fue afirmativa.

 Después de la muerte de Austen, la salud del propio Vidal comenzó a decaer progresiva y rápidamente. Sus últimos años los pasó condenado a una silla de ruedas, y fue así, recuerda The New York Times en su epitafio, como apareció en Nueva York el 2009, cuando recibió un premio especia en los National Book Awards. Su discurso fue improvisado y, por lo mismo, a veces genial e inspirador, y otras simplemente bizarro. ¿las ultimas palabras de esa noche? “La vida ha sido tan, tan divertida”.

Sunday, March 25, 2012

Remember this Face


La próxima vez que hable de “maricones”, “fletos”, “mariposones” o cualquier otro nombre que por estos días se use para insultar a las personas gay, espero que recuerde este post.
La próxima vez que se ría con algún humorista o animador de televisión que doblando su muñeca y agitando sus pestañas se burla de los homosexuales, espero que recuerde estas caras.
Son las caras del odio. Y el odio, ya sabemos, viene envuelto de muchas formas.
A veces es obvio, como cuando un neonazi marca con una botella quebrada una swástica en el cuerpo de un joven gay.
Otras es solapado y encubierto, como cuando entre risitas dos oficinistas se burlan de un tercero solo porque asumen que es gay. O cuando un honorable diputado de la República, como el diputado Enrique Estay en Chile, utiliza sin problemas la palabra “maricón” porque, según él, es una palabra que no tiene una connotación odiosa. Es solo un decir, un término de uso general. Y el resto de los honorables congresistas, en siniestra cofradía, le da toda la razón.
¿Que dirá el honorable diputado ahora que Daniel Zamudio, un gay de 24 años atacado ferozmente por un grupo de neonazis homofóbos, permanece cerebralmente muerto en una cama de hospital? ¿Qué dirán sus amigos, que le dieron pase libre en el Congreso?
¿Hablaran del maricón? Así, con todo respeto.
¿Qué dirá la iglesia, tan ciega a sus defectos y tan atenta a los del resto? ¿Dirán una vez mas que hay que perdonar al pecador pero no el pecado?
De todos los cómplices de la homofobia, sin embargo, no hay ninguno mayor que el silencio.
Un neonazi puede ser encarcelado, un cura dogmático o un congresista matón pueden ser enfrentados, ¿pero una sociedad silenciosa, que oculta sus virulentos prejuicios detrás de una careta amable y civilizada? ¿Cómo se enfrenta eso?
Aquí va un intento.

JAMEY RODMEYER

Jamey, un adolescente gay de 14 años, se suicidó en Buffalo, NY, después de un año de bullying on line.
“JAIME ES ESTUPIDO, GAY, GORDO Y FEO. DEBE MORIR!!”, fue el post de uno de sus abusadores.

LARRY KING

Larry, un niño gay de 15 años de California, recibió una bala en la cabeza durante su clase de biología.
Su asesino, Brandon McInerney, de 17, le disparó porque no le gustaba la forma en que Larry se vestía ni como “interactuaba” con él.

PHILLIPE PARKER

Phillip Parker, un adolescente de 14 años de Tennessee, se suicidó después de meses de bullying en el colegio.
Sus padres lo encontraron colgado de una soga en el baño.
En el tarro de basura había una nota arrugada que decía “Mamá, ayúdame por favor”.

ERIC JAMES BORGES

Eric se suicidó en Enero de este año, a los 19.
Sus padres, cristianos fundamentalistas en California, lo sometieron a un exorcismo y luego lo expulsaron de la casa por ser gay.
En el colegio, fue física y verbalmente abusado durante años.
Antes de morir dejó una nota donde agradecía a sus amigos por su amor y apoyo, y a Lady Gaga por su solidaridad con la comunidad gay.

JAMES HUBLEY

James se suicidó en Octubre del 2011, a los 15 años
Su abuso en el colegio comenzó en séptimo grado, cuando sus compañeros lo hicieron tragar pilas después de enterarse de que pensaba formar parte del equipo de patinaje en hielo.
En su nota de suicidio, declaró su amor por Lady Gaga, Adele, Katy Perry y Christina Aguilera.
Luego agregó: “Estoy cansado de esta vida. Ya no la soporto. No quiero que mis padres sientan que es culpa de ellos. Amo a mi mamá y mi papá. Pero es demasiado duro. No quiero esperar tres años mas, duele demasiado”.

MATTHEW SHEPARD

Matthew Shepard fue asesinado en Octubre de 1998, a los 22 años, en Laramie, Wyoming.
Después de una noche en un bar, sus asesinos- que detestaban a los gays, según dijeron en el tribunal- le ofrecieron llevarlo a su casa. En cambio lo trasladaron a un campo vacío, lo torturaron, le robaron, y lo dejaron inconsciente amarrado a una cerca.
Un ciclista lo encontró 18 horas después.
En un principio lo confundió con un espantapájaros.
La muerte de Matthew influyó en la aprobación de la ley de “hate crimes” contra personas gay en Estados Unidos.

JASON MATTISON

Jason murió el 10 de Noviembre del 2009, a los 15 años, en un departamento en Baltimore.
Su asesino, un hombre de 37, le puso una almohada en la boca, intentó violarlo, y cuando Jason pidió auxilio, le corto el cuello con un cortaplumas.
Jason estaba viviendo con su tía, una adicta a la heroína, después de haber sido expulsado de la casa de sus padres por ser gay.

ABDELLAH TAÏA

Abdellah, un escritor marroquí de 36 años radicado en Francia, describió en las páginas de The New York Times esta semana el abuso que sufrió durante su niñez.
“Tenia apenas 12 años, y en mi barrio ya me llamaban ‘la niñita’”, cuenta. “Mi cuerpo estaba creciendo, me estaba convirtiendo en hombre, pero el resto no me veía como un hombre. Los intentos de violación y abuso se multiplicaron, y llegaron a su punto máximo una noche de verano en 1985 cuando escuché la conocida voz de los hombres borrachos.
Todos la escuchamos. Toda mi familia. Todo mi barrio. Todo el mundo.
Estos hombres, a los que conocíamos bien, gritaron “Abdellah, niña, baja a vernos. No tengas miedo. No te haremos daño. Despierta y baja. Todos te buscamos. Solo queremos tener sexo contigo”.
Mi hermano, el monarca absoluto de mi familia, no hizo nada. Todos me dieron la espalda. Todos me mataron esa noche”.

Tuesday, January 10, 2012

The end of the world and other predictions from the Pope


Hace unos días el Papa Benedicto XVI reunió a los 180 embajadores acreditados en El Vaticano para celebrar la “Noche de Predicciones 2012”, una velada de cocktails y adivinanzas que ya es tradicional en la Santa Sede todos los Enero.

Medio en Silencio, en una colaboración con Wikileaks, el departamento de Homeland Security y Anonimous, tuvo acceso exclusivo a las prediciones papales de este año y, después de un largo debate con nuestro comité editorial, hemos decidido que nuestra primera responsabilidad, más allá de instituciones o gobiernos, es con nuestros lectores y debemos hacer pública esta importante información.

Siéntese, que lo que viene no es fácil.

El mundo se acaba el 2012.

Yep. Así lo señaló el Santo Padre, que luego de poner sus dedos en sus sienes y cerrar sus ojos por unos minutos – (¡Que anillos más divinos!, susurró el embajador de Mónaco a la representante Belga observando las joyas de Su Santidad)- volvió a abrirlos y dio la terrible noticia en su primera predicción para este año.

Si, el mundo se acaba. La humanidad desaparece. Y todo por culpa de los gays, que insisten en casarse.

-¿Y el calentamiento global, Santo padre, tendrá alguna responsabilidad en todo esto?- preguntó el embajador de Brasil.

¡SHHHH!- lo hizo callar indignado el Papa. –No me desconcentre, que estoy oyendo las voces….Si, si, el calentamiento global, las injusticias financieras, el descontento generalizado, las guerras, la hambruna, el SIDA, todo eso tiene importancia, pero la verdadera responsabilidad es de los gays…

-¡Lo sabia!- exclamó el Arzobispo de Dublín pegándose una palmada en la falda- ¡Malditos Gays!

-¿Pero por qué?- insistió el embajador brasilero.

El Papa llamó a su secretario, Georg Ganswein, más conocido como “el George Clooney del Vaticano”, y le dio indicaciones al oído. El secretario abandonó la sala de audiencias por un instante y regresó minutos después con un pizarrón pequeño, un lápiz plumón y un juego de enchufes.

-Ahora- dijo Su Santidad- les voy a explicar con detalle los misterios del sexo gay. Ahí me van a entender.

-¡Ewwww!- lanzó un aullido el embajador de Paraguay- ¿Es realmente necesario?

-El conocimiento es poder. El conocimiento es divino- sentencio el Papa, que durante los próximos 45 minutos, utilizando gráficos, diagramas, dibujos, un conejito Eveready, un clip de la película “Brokeback Mountain” y dos títeres de soquete, explico a la comunidad internacional cada detalle, técnica, posición y variedad del sexo gay, sorprendiendo con su conocimiento aun a los representantes de países nefastos, como Holanda y Dinamarca.

-¡Oh,la la!- fue el único comentario se escuchó en la sala después de la presentación, lanzado con un sonoro silbido por el embajador francés.

-“…Y así”, concluyó Su Santidad, “…es como se acabará el mundo”.

-¿Así cómo?, preguntó confundido el representante de Estados Unidos, tratando de entender si lo que veía en uno de los diagramas era un cometa o una banana.

-¡Así!- le contestó ofuscado Su Santidad, dando vuelta el diagrama.

Después de un intermedio donde la sesión fue interrumpida por guardias Suizos acarreando bandejas de langosta y champagne y por una pequeña entretención a cargo de un grupo de jóvenes gimnastas brasileros, el encuentro continuó como estaba planeado.

Ahora que la mayor predicción del año- el fin del mundo- ya estaba hecha, Su Santidad se concentró en “cambios político-sociales, posesiones diabólicas, moda y cultura pop”, como venia definido en caligrafía dorada en el programa oficial.

La sala fue oscurecida y el rostro de Su Santidad quedó visible solo con la ayuda de antorchas encendidas. “!GRrrrrrrrrrr! ¡Uaaaahhhhhh!”, aulló como una bestia el Papa, y luego lanzó una serie de palabras aterradoras e ininteligibles.

A Dasmu, prikara u zun te vingeringher
Ilistrata, ilistrata, tremoreski
A dasmu, prikara
Carda Shian, Carda Shian

-¡Su santidad!, ¿Qué nos quiere informar? ¿Debemos temer por nuestro futuro?- preguntó el embajador de Chile.

Desplomándose sobre su trono, arrancando sus anillos para permitir que la presión de su sangre circulara por sus manos y deshaciéndose de sus zapatos Prada para relajar sus pies, el Papa finalmente abrió la boca y dio su predicción.

-Veo un nuevo divorcio Kardashian.

-¿Kim?- preguntó el embajador de Estados Unidos, preocupado.
-¿Kourtney?- dijo el representante de Arabia Saudita.
-No puede ser Khloe- aseguró el diplomático iraní- ¡Ella y Russell están tan enamorados!

-Es todo lo que veo- explicó el Papa-, la predicción es correcta, pero inconclusa.

Para cuando el Santo Padre y Georg abandonaron la sala de audiencias para dirigirse al dormitorio papal tres horas después, decenas de predicciones habían sido hechas y un claro mapa del futuro próximo del universo había sido definido. Entre las mas importantes se encuentran:

-Catástrofes naturales azotarán grandes partes de Norteamérica, Sudamérica y Oceanía. La temperatura del Pacifico aumentará en un centígrado y decenas de especies de la fauna marina desaparecerán antes del último día de Julio.

-Vuelve la maxi- falda.

-En Cuba, muere uno de los hermanos Castro y Fidel asiste al entierro.

-La primavera árabe da paso a una era de oscurantismo intelectual y opresión social. Las mujeres seguirán ocupando un lugar segundario en las comunidades musulmanas, aunque en Arabia Saudita, después de décadas de lucha feminista, finalmente se les permitirá manejar el control remoto del televisor sin la supervisión de un padre, hermano o marido.

-Meryl Streep gana el Oscar vestida en Armani Privé.

-Barack Obama gana la reelección en Estados Unidos con su nuevo lema, “Cambio, ahora si que sí”. Wall Street presenta ganancias record. Alec Baldwin dona el 10 por ciento de sus ingresos anuales- 10.090.020.897.000.000.00 dólares- al movimiento Occupy Wall Street.

- El príncipe William y Catherine Middleton podrían estar esperando mellizos. O no.

-El matrimonio gay se legaliza en Francia, Portugal, Chile y Colombia.

-Se acaba el mundo.

Sunday, January 8, 2012

Last night, when we were young


Ayer, hundido en las profundidades de un gigantesco “newstand” en el SoHo, descubrí en una revista de fotografía el trabajo de Andrew Brucker.

¿No lo conoce? Yo tampoco lo conocía.

Aunque ha publicado en Esquire, Interview, Visionaire y Details, entre otras revistas, Brucker ha ganado reputación, más que nada, por sus “headshots” para actores, esos retratos profesionales que cualquier aspirante a estrella necesita poner junto a su resumé cuando llega a un casting.

Con el paso del tiempo algunos de sus modelos se hicieron famosos- Chris Noth, Gary Oldman, Winona Ryder, Alec Baldwin- y volvieron a ser fotografiados muchas veces, pero ninguna de esas imágenes, para mi gusto, tiene el encanto de ese primer flash de Brucker.

Ah, la ilusión de la juventud.

Ahí están, antes del primer gran rol, de la primera portada en “Vanity Fair”, de la primera nominación al Oscar y del primer millón dólares, revelando esa curiosa mezcla de arrogancia e inseguridad, de ansiedad y ambición; la cruel dieta con que Hollywood alimenta a su juventud.

Mientras me perdía en la frescura de esas caras ahora tan famosas, recordé esta vieja canción

Last night when we were young
Love was a star, a song unsung
Life was so new, so real, so right
Ages ago last night


Kevin Spacey

Ed Norton

Chris Noth

Kate Bosworth

George Huang

Winona Ryder

Phillip Seymour Hoffman

Woody Harrelson

Mary Louise Parker

Kiefer Sutherland

Naomi Watts


Andie McDowell

Peter Gallagher

Amanda Peet

Gary Oldman

Alec Baldwin

Monday, December 12, 2011

The pretty, tall, blond girl. The one you hated.


Acabo de ver “Young Adult”, una película de Jason Reitman donde Charlize Theron interpreta a una mujer que por fuera es alta, rubia y bonita, y por dentro es un tarro de basura dejado durante 37 años a la intemperie.

Ni siquiera sus ojos azules, tan perfectos y límpidos, son capaces de airear la fetidez.

Después de darse la gran vida como escritora de novelas juveniles tipo “Gossip Girl” en Minneapolis- “mini-apple”, la llama alguien esperanzado- el personaje de la Theron regresa a su pueblo natal, Mercury, para reconquistar al campeón de fútbol americano que fue una vez su novio y que ahora, algo gastado, un poco mas gordo pero todavía atractivo, vive en lo que ni siquiera alcanza a ser descrito como “suburbio” junto a su mujer y su hija recién nacida.

-“La niña es adorable”, dice alguien en el filme.
-“ ¿En serio?”, dice Charlize, “La has visto de cerca?”.

El guión es de Diablo Cody (“Juno”), que no se llama así por casualidad.

Preguntando por Marc Jacobs en el Macy’s local, y bebiendo whisky y vodka como si fuera Diet Coke, y luego Diet Coke como si fuera agua para recuperarse, Charlize ( y digo Charlize porque no recuerdo el nombre de su personaje), ofende a todo el mundo en Mercury, incluyendo a sus propios padres, a la recepcionista de su hotel, al librero local, y a un pobre desvalido que se arrastra con una muleta – “!¿Puedes caminar más lento?!”- después de haber sido atacado en sus años de colegio por una banda de “jocks” adolescentes que sospechaban que, como era gordo, solitario y nerd, era gay.

El cargo de “crimen de odio” en contra de los asaltantes, explica en un momento de la película el “nerd”, fue desestimado por la corte cuando se supo que él, la victima, no era gay.

Atrapada en la sequía constante de su departamento en “mini-apple”, acompañada solo por un perro que parece- y actúa- como una mota de algodón y por el incesante ruido que lanzan una u otra hermana Kardashian desde el televisor, Charlize- su personaje, mejor dicho- viaja a Mercury en busca de una vida más satisfactoria, más plena y, por lo tanto, más feliz.

“Aquí la gente parece sentirse feliz con tan poco”, dice hacia el final de la película, cuando su vestido y sus sueños ya están arruinados.

Quienes piensen que esta es una película con una moraleja estarán en lo correcto. Pero no es la moraleja esperada.

Sentada en el fondo del abismo- que para efectos prácticos es una cocina suburbana en Mercury, MInessotta, Charlize – su personaje- se enfrenta a una mujer local que, según dice, no puede imaginar a nadie en el pueblo que no la envidie.

Mire su pelo. Mire su ropa. Mire su sofisticada vida en Minneapolis como escritora soltera de éxito. ¿Quién no querría una vida así?

Y Charlize, que merece un Oscar por su rol, termina estando de acuerdo. ¿Qué saben estos pobres de felicidad? Que terminen enterrados en sus coches y sus Jeep, en sus familiones y sus barbecues, en sus campeonatos de football y sus noches de cerveza y mal rock.

Charlize tiene algo más que hacer con su existencia que dar gracias porque un nuevo Taco Bell abrió sus puertas en el mall local.

Ella tiene una vida, una verdadera vida, en Minneapoplis. No es la vida perfecta. No es la vida de una Kardashian. Pero al menos ella no tiene que despertarse en medio de la noche a limpiar a un niño llorón, y, en cambio, puede dormir su borrachera hasta el amanecer.

Saturday, December 10, 2011

El Viejo Pascuero, Reality Star


Después de su escandalosa participación en “Dancing with the Stars”, el Viejo pascuero decidió que no volvería jamás a aparecer en un programa de televisión. Otra humillación como la que vivió en ese show le resultaría insoportable, pensó , porque una cosa es ser derrotado por Henry Kissinger en la final de Cha-cha-chá, y otra muy distinta es quedar al desnudo- literalmente- después de sufrir una “mal función de vestuario” en la competencia de Paso Doble. El incidente provocó quejas de la Asociación de Protección de la Familia, del Consejo de Censura de Televisión Americana, y de una docena de avisadores del programa. Peor aun, casi le costó al Viejo su puesto, después de que la Asamblea de Duendes, Ciervos, Santos y Hadas del Polo Norte, la organización que supervisa todas sus actividades públicas y privadas, decidiera darle una amonestación por “sobre exposición” y “actitudes que se contradicen con el espíritu navideño”.

No señor, la televisión no era para él.

Pero- y este es un gran pero-, la actividad económica en el Polo Norte no es lo que era. Primero vino la crisis hipotecaria, con cientos de iglús requisados por los bancos y decenas de proyectos cancelados, incluyendo la muy comentada “Winter Tower”, que con tres pisos prometía convertirse en la torre más alta del Polo. Luego vinieron el desempleo, que el 2010 se elevó a una cifra histórica del 1.5 por ciento- es decir un ciudadano y un ciervo estaban sin trabajo-; las protestas estudiantiles que terminaron con la toma del Liceo de Duendes Número Uno, el más importante y el único del lugar; y, por supuesto, el movimiento “Occupy North Pole”, donde tres personas se instalaron en “Winter Square” para alegar contra la creciente división que existe entre flacos y gordos.
Con la economía en el suelo, el Viejo no tuvo mas opción que escuchar los ruegos de su mujer, Mary Christmas, y sus hijos, Linda y Noel Christmas, de que aceptara participar en un “reality show” de la cadena E! que pretendía mostrar el lado mas intimo y real de la familia más famosa de la Navidad.
“La segunda más famosa”, aclaró el viejo pascuero, lanzando sus ojos al cielo, cuando se reunió con los productores.
“Sr. Viejo, ni siquiera se dará cuenta de que hay cámaras a su alrededor”, le aseguraron los ejecutivos. “Su vida seguirá tal como ahora…salvo un par de detallitos cosméticos, claro, para hacer que todo se vea, hmm, mas televisivo”.

El primer cambio llegó inmediatamente después de firmado el contrato, cuando un conocido decorador de Nueva York, Jean Paul Deveraux, llego a la vieja y amplia cabaña de los Christmas para “refrescar el look” de la casa o, como la llamó Deveraux, “el set”.
Si hasta entonces la residencia había tenido un aspecto decididamente “nórdico montañés”, después de una semana en las manos del decorador y su equipo de carpinteros, pintores, iluminadores y floristas quedó convertida en un “petit Versailles”, como explicó Deveraux, con las escaleras recubiertas en “faux mármol”, bustos del siglo 17 por todas partes, alfombras de Aubusson, pesadas alfombras de terciopelo en color “azul invierno”, y, en el dormitorio principal, una cama de cuatros postes coronada por el emplumado escudo de los Christmas.
“!Pero si mi familia no tiene escudo!”.alegó el Viejo Pascuero.
“Viejito, no se haga problemas por tonteras. Estamos hablando de televisión”, contestó el decorador antes de cerrar la nueva puerta- tres metros de boiserie y dorado- de un golpazo.

Mary y Linda Christmas viajaron a Los Angeles en el jet privado de E! para pasar unos días de shopping y promoción de su reality show. Las dos mujeres estaban excitadísimas, porque por primera vez en sus vidas abandonaban el Polo Norte para experimentar de primera mano todas las maravillas de las que habían escuchado tanto hablar, cosas como la luz eléctrica o medios de transporte que no necesitaban renos para avanzar.
“¡Ohhh!”, exclamó Linda al observar las luces de la ciudad asomarse por la ventanilla del jet, “!Es como ver un árbol de pascua gigante iluminado, pero más grande todavía! Con razón este sitio se llama Los Angeles. Solo Angeles pueden vivir en un lugar tan hermoso”.
A los 17 años, Linda era una chica tímida y algo distraída que había sido criada bajo la estricta protección de sus padres y de una comunidad que, aparte del robo ocasional de alguna tijera- los duendes consideran las tijeras el máximo lujo y existe en el Polo Norte un preocupante trafico-, no había visto nunca un crimen.

Después de instalarse en su suite del Beverly Hills Hotel y un ligero almuerzo en el famoso Polo Lounge, madre e hija fueron trasladadas a bordo de un SUV negro hasta el atelier de Rachel Zöe, la estilista de celebridades más famosa de Hollywood. Luego hubo visitas al salón de Frederic Fekkai, a la boutique de lingerie La Perla, y a la “Clinica de Estética de Cosmetología” del doctor Goldberg en Rodeo Drive, donde Mary y Linda pasaron dos días sometiéndose a tratamientos y procedimientos.
Para cuando el jet aterrizó de vuelta en el Polo Norte, ambas mujeres se sentían distintas; más mundanas, más sofisticadas, más abiertas al mundo. Y si el cambio era notable por dentro, más aun lo era por fuera. Mary, que hasta hace unos días tenia un aspecto que, según se burlaban los duendes en la fábrica, recordaba al de un sofá de chintz con cojines extras, poseía ahora un va-va-va-voom similar al de Raquel Welch en la década de los setenta.
Su escote lucía notoriamente mas abultado y erguido, su pelo blanco y seco se había convertido en una aleonada, suave y sensual melena castaña, y sus labios, tan delgados y siempre a la sombra de un incipiente bigote albo en el pasado, eran ahora dos frutillas carnosas a punto de explotar. No había una arruga en la cara de Mary, ni un solo signo que delatara su centenaria edad. En la superficie, su piel era tan pálida y suave como las blancas colinas que rodeaban su nueva mansión.
Para Linda el viaje marcó un antes y un después. Desde un principio supo que seria así, pero confundida con el nombre de la ciudad a la que iba- Los Angeles-, pensó que la suya seria una transformación espiritual, casi celestial. En cambio, este fue el viaje donde aprendió a enviar mensajes de texto y caminar en tacos de diez centímetros de Louboutin. El viaje donde conoció el significado de la expresión “WTF”, y creó profundos lazos de amistad con Snooki, Jwoww y “The Situation”, las estrellas del reality “The Jersey Shore”.

Por supuesto, estos cambios provocaron una inmediata tensión en el hogar de los Christmas. El viejo pascuero, que en los primeros días apreció enormemente el nuevo aspecto de Mary, se sintió luego algo incómodo frente a esta mujer con la que había compartido toda una vida y que, sin embargo, ahora le parecía una total desconocida.
Noel Christmas, de 14 años, sintió algo similar frente a su glamorosa hermana, una adolescente que se paseaba por living de la casa- el “salón Pompadour”- en poleras desgarradas y cortisimos shorts de denim, y que de lo único que hablaba era de los prodigios de la Internet. “Es como tener el mundo en la punta de tus dedos”, le explicó un día, “haces clic, y vas donde quieras, ves lo que quieras”.
-¿Funciona igual que la imaginación, entonces?- preguntó inocente Noel.
-¡WTF, Noel! ¡No vas a entender nunca!- contestó Linda- ¡Eres un ‘loser’!

Las omnipresentes cámaras de E! convirtieron cada uno de estos problemas y discusiones en un apasionante programa de televisión- “The Real Ho’s o the North Pole”- que en su primer capitulo se convirtió en el episodio de reality más visto de la cadena desde el especial dedicado al divorcio de Kim Kardashian.
“People” y “Us Weekly” pusieron a la familia en su portada obteniendo récord de ventas; Linda fue elegida como “una de las diez celebridades con más posibilidades de terminar en rehab” según “Vanity Fair”; y “Ok!” dedicó un portafolio fotográfico de tres páginas a Mary en su edición especial de “estrellas y celulitis”.
Los Christmas habían alcanzado la cumbre máxima de la celebridad y, sin embargo, ni siquiera los irresistibles privilegios que la fama puede acarrear en el Polo Norte- la mejor mesa en McDonalds, bolsas de leña gratis- pudieron evitar que la familia sintiera a mediados de su primera temporada televisiva una profunda depresión.
Las simples ocasiones que tanta alegrías les habían traído hace un tiempo- cenas familiares, la envoltura del primer juguete del invierno, el campeonato del Lanzamiento del Duende, el deporte más popular del Polo Norte- ya no arrancaban ni siquiera una sonrisa. La chispa Christmas había desaparecido, y no pasó mucho tiempo antes de que los telespectadores, que disfrutan el drama familiar pero detestan cualquier cosa que huela a real depresión, dirigieran su atención a “Esposas de Futbolistas”, “Soltero en El Vaticano” y “En Prada e Indignadas”, los nuevos shows de la cadena.

En cierto modo fue un alivio para todos. Mary volvió a comer en forma normal, abandonando un régimen que durante meses la había mantenido solo con agua, lechuga y colágeno. Noel volvió a sus actividades habituales, cantando durante horas melodías de Barbra Streisand y Judy Garland frente al espejo y dibujando mujeres con sombreros encerrado en su pieza. Y el Viejo Pascuero, después de sentirse durante largo tiempo incómodamente observado, volvió a su rutina de gentil dictador en tierra de duendes.
La única excepción fue Linda, que en cuanto cumplió 18- la edad legal para conducir un trineo en el Polo Norte- abandonó su hogar, voló a Los Angeles, y se instaló en un bungalow del Chateau Marmont en West Hollywood.
Desde entonces su vida ha adquirido un ritmo acelerado, primero con el lanzamiento de su línea de accesorios “Freakin’ Christmas”, luego con su publicitado romance con Taylor Lautner, y finalmente con su aparición en el filme independiente “Junkie”, que le valió un reconocimiento de la critica como “estrella naciente” en el ultimo Festival de Sundance. Al cierre de esta edición, Linda se encontraba “descansando después de un periodo de agotamiento” en el centro de rehabilitación “Promises” en Malibu, según informó su encargada de prensa.
“Linda y la familia Christmas aprecian el respeto a su privacidad en estos momentos”, señala el comunicado oficial. “Por ahora no habrá mas comentarios”.